La intrusa
Los ojos se le cerraban, el sueño se empezaba a tejer. Cuando despertó lagrimeo una araña.
Doble
Ella miró el espejo. Vio que le salían plumitas en la espalda. Quiso atravesarlo y le empezó a crecer una cola roja, muy roja.
Divertimentos
Los paraguas se aburren y para divertirse se esconden cuando empieza a llover y para dormir se cuentan cuentos de hombres mojados. Pero al soñar sueñan ser paralunas.
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